miércoles, 28 de diciembre de 2016

¿PORQUE EL AÑO COMIENZA EL DIA 1 DE ENERO?...EL AÑO NUEVO ASTRONÓMICO

La decisión de comenzar el año en enero tiene su origen en la antigua Roma, en el siglo II a.C., pero durante la Edad Media el inicio del año se celebraba en la Navidad, la Encarnación o la Pascua. La historia de nuestro calendario, el más usado del mundo, es el resultado de aproximaciones sucesivas del año civil al año astronómico que marca las estaciones.


El día y el año (tal y como está definido hoy) tienen su fundamento en el movimiento de la Tierra sobre sí misma y en torno al Sol. El día y el año son pues los ladrillos de un calendario solar. Sin embargo, el mes es una unidad basada en el movimiento de la Luna y forma la base de los calendarios lunares. La semana, una unidad intermedia muy conveniente para organizar los días de trabajo y de descanso, corresponde aproximadamente a una fase lunar.




Nuestro calendario actual es obviamente solar, pero sus orígenes se remontan al antiguo calendario romano que tenía un fundamento lunar. En la antigua Roma, varios siglos antes de nuestra era, el año era una sucesión de diez meses: Martius (dedicado a Marte), Aprilis (del latín aperire, abrir, por los brotes vegetales), Maius (por la diosa Maia), Junius (por Juno), Quintilis (el mes quinto), Sextilis (sexto), September (séptimo), October (octavo), November (noveno), y December (décimo).
El año comenzaba el primer día (calendas) de Marzo, bajo los auspicios del dios guerrero, pues esta era la fecha que marcaba el inicio de las campañas militares con la designación de los cónsules. Los meses comenzaban con la luna nueva, algo que era difícil de determinar observacionalmente (precisamente porque en esa fase la luna no es visible).
Además, como el año era mucho más corto de 365 días, su inicio iba cambiando de estación, lo que creaba inconvenientes en las campañas militares. Para evitar este problema, se intercalaban meses adicionales cada cierto tiempo. Esta situación se prestaba a un gran desorden. Los pontífices (encargados del calendario además de los puentes de Roma) alargaban y acortaban los años fraudulentamente, según su conveniencia, para prolongar la magistratura de sus amigos y reducir la de otros.
Numa Pompilius trató de acompasar el calendario romano a las estaciones añadiendo de manera permanente dos meses al final:Ianarius (dedicado a Jano, mes 11) y Februarius (de februare, purificación, mes 12).
A mediados del siglo II a.C., las campañas militares lejos de Roma (y concretamente en Hispania) requerían nombrar a los cónsules con suficiente antelación al comienzo de las actividades. En el año 153 a.C. se fijó el principio del año en el día 1 de Ianarus (en lugar del 1 de Martius), fecha en que se pasó a realizar el nombramiento de los cónsules, esto es, dos meses antes del comienzo de las campañas.
Gracias a los dos meses adicionales introducidos por Numa Pompilius, el año había pasado a tener unos 355 días, pero aún así era demasiado corto respecto del año de las estaciones. Ocasionalmente se introducía un decimotercer mes, algo también propicio a manipulaciones por intereses políticos o económicos. En el año 46 a.C. el año del calendario se encontraba desfasado unos tres meses respecto de las estaciones y seguía reinando el desorden.

                                                         Enero, del calendario de ‘Las horas del Duque de Berry’.

Reticencias con Enero

Este calendario, denominado juliano en memoria de Julio César, permaneció válido durante más de dieciséis siglos. Pero durante muchos de estos siglos, los católicos se resistieron a celebrar el principio del año en un mes dedicado a una deidad pagana.
En la Edad Media, diferentes pueblos de Europa tenían por costumbrecelebrar el principio del año en fechas de significado religioso. Dependiendo del estado europeo, se utilizaba el ‘estilo’ de la Navidad (el año comenzaba el 25 de diciembre), el de la Encarnación (25 de marzo), o el de la Pascua (¡con el año comenzando en fecha variable!). Y en algunos de los estados se cambiaba a veces. Por ejemplo, en Aragón se utilizó el estilo de la Encarnación hasta 1350, y entonces se cambió al de la Navidad que permaneció hasta principios del XVII. En pocos estados (por ejemplo Polonia, desde 1364) se utilizó el estilo de la Circuncisión, con el año comenzando el 1 de enero.
El inicio del año el 1 de enero se hizo obligatorio en muchos estados europeos a partir del siglo XVI. Se impuso en Alemania mediante un edicto hacia 1500; Carlos IX lo decretó en 1564 en Francia y entró en funcionamiento en 1567; en España se generalizó hacia el siglo XVII (en el XVIII en Cataluña), y en Inglaterra hubo que esperar hasta 1752.
                                                        Calendario gregoriano, Unión Soviética, del año 1930

Del juliano al gregoriano

Con el transcurso de los siglos, los 11 minutos de diferencia en la duración del año juliano y del trópico, generaron una deriva muy significativa. A finales del siglo XVI, a pesar de la corrección introducida en el concilio de Nicea (año 325 d.C.), el equinoccio de primavera (muy importante para la Iglesia, pues determina la fecha de la Pascua) caía hacia el 11 de Marzo, es decir, 10 días antes de la fecha que la Iglesia le había impuesto en Nicea. Esta situación llevó al papa Gregorio XIII a realizar una importante reforma en 1582, año al que recortó 10 días.
En el excelente calendario resultante, denominado gregoriano, vigente hasta hoy, el año tiene una duración media de 365,2425 días. Pero aún contiene diferencias significativas respecto del año astronómico (el año gregoriano dura 26 segundos más que el trópico) y aún conserva numerosas curiosidades y elementos peculiares. Por ejemplo, sigue conteniendo años bisiestos , pero se suprimieron los años seculares de entre tales bisiestos (salvo aquellos que son divisibles por 400).



  • El término calendario deriva del latino calendas que se empleaba para denominar el día inicial de cada mes. Calendas, a su vez, procede del verbo calare (llamar). A primero de mes los cobradores reclamaban los tributos y, para ello, llamaban a los ciudadanos a gritos. El libro en el que estos cobradores anotaban sus cuentas se denominaba calendarium...
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  • En Inglaterra, el inicio del año en el 1 de enero se decretó en 1752 (antes se celebraba el 25 de marzo). Para ello hubo que suprimir enero, febrero y veinticuatro días de marzo del año 1751, que sólo tuvo 282 días (del 25 de marzo al 31 de diciembre). Al mismo tiempo, se impuso el calendario gregoriano para lo que hubo que suprimir 11 días de 1752 (en lugar de los 10 que fueron necesarios cuando se instauró la reforma por vez primera en 1582). Al miércoles 2 setiembre de 1752 siguió el jueves 14 de setiembre. Lord Chesterfield, promotor de las reformas, tuvo que aguantar sátiras en las que se le reclamaba: "Devuélvenos nuestros once días"





  • El peculiar calendario republicano francés, que estuvo vigente apenas trece años (desde octubre de 1793 hasta diciembre de 1805) cambió el principio del año del 1 de enero al día del equinoccio de otoño en París, aniversario de la Primera República (22 de setiembre de 1792). El mes en que comenzaba el año pasó a denominarse Vendémiaire (por la vendimia).








Hay pocas cosas tan astronómicas como el ciclo de los años, pues al fin y al cabo, como todos sabemos el año es el periodo de tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta alrededor del Sol. ¿O no es así excatamente?

                  







Casi todas las fiestas del calendario son de orígen astronómico, aunque luego las religiones las hayan asimilado parcialmente (no sólo el cristianismo, que por ejemplo hay hecho coincidir la antiquísima e importante fiesta del solsticio de invierno con la celebración de la Navidad).

Todos podemos pensar en lo esencial que es para la organización de la sociedad disponer de un calendario, pero no sólo es importante, es y ha sido imprescindible para nuestra supervivencia, por ello se han celebrado y conmemorado los ciclos temporales de la naturaleza: las estaciones, el año, etc.

Aunque para ser precisos, los calendarios y lo que entendemos por un año no es exactamente una vuelta alrededor del Sol. Vamos a explicarlo, pero antes aclaremos algo sobre el calendario: hay unos cuarenta calendarios en uso en la actualidad (todos con base astronómica), aunque el calendario civil usado en las relaciones internacionales y en la mayoría de los países es el calendario gregoriano. Este calendario pretende aproximarse al tiempo tarda la Tierra en ir de equinocio a equincio, o dicho de otra manera: de primavera a primavera, y se llama año trópico, que son 365,242190 días solares medios o 365 días 5 horas 48 minutos y 45,19 segundos. El calendario tiene un método (en el que no vamos a entrar ahora) para evitar estos decimales haciendo que los años estén formados por un número entero de días, unos años son de 365 días y otros de 366 días.

Pero el tiempo de equinocio de primavera a equinocio de primavera no es exactamente una vuelta alrededor del Sol, es un poco menos que una vuelta alrededor del Sol (tomando como referencia las lejanas estrellas, lo que llamamos año sidéreo). La verdadera vuelta alrededor del Sol dura 365,256363 días solares medios o 365 días 6 horas 9 minutos y 9,8 segundos, es decir que la Tierra tarda 20 minutos y 24,61 segundos más en completar una vuelta que en ir de equinoccio a equinocio.

                            

Esto es debido a que los equinoccios y las estaciones se definen por la inclinación del eje de rotación terrestre y su posición respecto al Sol y esto varía con el tiempo. Con el paso del tiempo el eje de rotación de la Tierra cambia de posición, ahora el eje apunta hacia la estrella polar, pero en unos miles de años estará apuntando a otra estrella y en unos 20.000 años volverá a apuntar a la polar. Así que durante la vuelta alrededor del Sol el eje cambia un poco y la Tierra vuelve a tener orientado el eje a su posición de equinoccio (simplificando) un poco antes de terminar de dar la vuelta.

Como resumen, podemos observar el siguiente gráfico:

               
Feliz Año Nuevo...


http://www.elmundo.es/elmundo/2011/12/26/ciencia/1324904754.html
http://planetario.ceta-ciemat.es/component/content/article/10-noticias-astronomicas/78-ano-nuevo-astronomico.html

viernes, 16 de diciembre de 2016

CORNELIUS JANSEN Y EL JANSENISMO


Cornelius Otto Jansen,teólogo flamenco,estudió en Utrecht, Lovaina y París, donde asistió a las controversias entre los profesores de la Facultad de Teología de Lovaina (defensores del papel esencial de la gracia divina en la salvación, por influencia de san Agustín) y los teólogos jesuitas (partidarios de la doctrina humanista y optimista de Luis de Molina, que dejaba un papel mucho mayor para la libertad del hombre).
En 1611-16 se retiró a Camp-de-Prats (cerca de Bayona, en el País Vasco francés) con su amigo Jean Duvergier de Hauranne, para profundizar en el estudio de la Biblia y de los Padres de la Iglesia. Desde 1617 Jansen fue profesor de Teología en Lovaina, asumiendo el liderazgo de aquella escuela teológica contra la Compañía de Jesús. Llegó a ser nombrado obispo de Yprès , mientras dedicaba sus esfuerzos a un profundo estudio del pensamiento de San Agustín: en él defendía una visión pesimista de la condición humana, marcada por el pecado original y por la predestinación.
Este voluminoso tratado fue editado por sus discípulos después de su muerte. Los jesuitas consiguieron que su doctrina, conocida desde entonces como jansenismo, fuera condenada por el papa Urbano VIII . Por su parte Richelieu, que no perdonaba a Jansen un panfleto de 1635 criticando su política exterior, lanzó la persecución en Francia de los "jansenistas", encabezados por Duvergier de Hauranne, abad de Saint-Cyran; éste había desarrollado su propia interpretación práctica de san Agustín, basada en una piedad anti-intelectual y una concepción rigurosa de los sacramentos.

El Jansenismo es una doctrina que tiene como base los escritos de Cornelius Jansen,que llevó a sus máximas consecuencias las ideas de San Agustín relativas a la influencia de la gracia divina, y que sostuvo la predestinación de los hombres según la voluntad de Dios. Esta doctrina tuvo su principal foco de defensa en Francia, fundamentalmente en la Madre Angelique Arnauld y los teólogos de Port-Royal, monasterio reformado por ella. Durante el siglo XVI fue motivo de enfrentamiento entre molinistas y agustinianos, y en la segunda mitad de ese siglo fue combatida por los jesuitas, contra quienes escribió Pascal sus famosas Cartas Provinciales, condenadas por el papa Urbano VII. En el siglo XVII, el jansenismo fue defendido por Antoine Arnauld, que encontró apoyo en los mojes de Port-Royal, aunque sus teorías fueron continuamente condenadas en diversas bulas papales. En el siglo XVIII, el partido jansenista se alió al galicanismo parlamentario, contrario al absolutismo monárquico, lo que produjo innumerables persecuciones por parte de la corona. Tras la revolución en el siglo XIX, el conflicto prácticamente desapareció. Todavía existe en Holanda una iglesia jansenista, fundada en Utrecht en 1724, que no se ha extendido más allá de los Países Bajos.
Este movimiento interno de la Iglesia tuvo lugar durante los siglos XVII y XVIII y se desarrolló principalmente en Francia de la mano de Angélique Arnauld y los teólogos del monasterio de Port-Royal con el abad Saint-Cyran al frente; otra zona en la que se dejó sentir en especial fue en los Países Bajos, aunque en realidad tuvo también gran repercusión en toda Europa e, incluso, en América. Esta doctrina tomó como fundamento los escritos del teólogo holandés Cornelio Jansenio, quien con su obraAugustinus seu doctrina S. Augustini de Humanae naturae sanitate, aegritudine, medicina adversus Pelagianos et Massilienses (Lovaina, 1640) expuso pormenorizadamente el pensamiento de San Agustín y abordó especialmente la cuestión de la correcta concepción de la gracia divina y la predestinación del hombre, con lo cual enlazó directamente con las polémicas promovidas en torno al tema por el molinismo, el bayanismo y la reforma protestante, con el objeto de restaurar el primitivo cristianismo y adoptar una postura de claro enfrentamiento ante la filosofía escolástica.
Así pues, la obra de Jansen originó un movimiento espiritual que aspiraba a una profunda reforma religiosa del catolicismo, en la que la autoridad de obispos y párrocos se reforzaba en detrimento de la papal; así, se atribuíala infalibilidad a la Iglesia y no a su pastor. El pensamiento renovador jansenista quedó expuesto en diversas obras, de las que destacan la Théologie morale des jesuits y De la fréquente communion, de Antoine Arnauld , quien ataca a la Compañía de Jesús y su defensa del molinismo, el probabilismo, la casuística y su concepción de un cristianismo de masas, y aboga por una vuelta a las primitivas prácticas de la Iglesia; cabe mencionar también las Provinciales de Blaise Pascal, escritas también en defensa del jansenismo contra los jesuitas y su concepción de la casuística; otros títulos son el Nouveau Testament en français avec des réflexions morales sur chaque verset, de Pasquier Quesnel; además de las obras de Saint-Cyran, Pierre Nicole (Essais de morale) y las muy diversas contribuciones al movimiento de parte de los “solitarios” de Port-Royal.

El jansenismo en Francia

Se centró principalmente en París, donde se hallaba un gran monasterio de religiosas de la orden del Císter, Port-Royal-des-Champs y Port-Royal-Saint-Jaques, en el que la reforma jansenista se llevó a cabo bajo la dirección del confesor y fundador del jansenismo francés Jean-Ambroise Duvergier de Hauranne, abad de Saint-Cyran además de compañero de estudios de Jansenio en París, en cooperación con la abadesa Angélique Arnauld. Se desarrolló un jansenismo pastoral y práctico, consistente en una política eclesiástica contraria al centralismo de las órdenes que fomentaba la autonomía de parroquias, diócesis, conventos, y muy ligado al episcopalismo y al galicanismo, a la vez que se fundaban colegios y residencias dedicadas a acoger a todos los que querían retirarse del mundanal ruido, con gran influencia en la alta sociedad parisiense.
Tras la muerte de Saint-Cyran en 1643, Antoine Arnauld, hermano de Angélique, se convirtió en cabeza del movimiento, al que defendió de los continuos ataques que recibía con gran habilidad literaria; se vio obligado a trasladarse a los Países Bajos tras la bula Cum occasione de Inocencio X, en la que condenaba las tesis sobre la gracia y la libertad de Jansenio expuestas en su Augustinus. Pasquier Quesnel, exiliado junto a Antoine y a quien sucedió tras su muerte, publicó Réflexions morales, obra objeto de distintas censuras, especialmente en la bula Unigenitus Dei, donde Clemente XI condenaba 101 de sus proposiciones; esta bula causó gran desorden en los obispos jansenistas franceses, que exigieron un concilio nacional para apelar y discutir la bula.
De este modo se dispuso el episcopado francés a obtener cierta independencia frente a Roma, pero acabó condenado por la Inquisición romana y excomulgado, al mismo tiempo que Luis XV hizo de la bula una ley de estado, poniendo así fin al jansenismo en Francia. El monasterio de Port-Royal fue tomado por el ejército y destruido entre 1709-1712, sin embargo la impresión causada en aquellos simpatizantes que vivieron entre sus paredes, como Racine o Pascal, trajo consigo que la problemática teológica adquiriese una amplia difusión entre la sociedad francesa, ya que con sus obras divulgaron y dieron popularidad al movimiento.

El jansenismo en los Países Bajos y en Italia

Los Países Bajos constituyeron el segundo foco jansenista, en el que se experimentó una enorme expansión de esta doctrina desde el momento en que fue albergue para los jansenistas procedentes de Francia, y debido de igual manera al conflicto existente entre Roma y Holanda, que había sido provocado por el nombramiento de Steenhoven como obispo por el cabildo de Utrecht, a quien Roma no había reconocido como arzobispo, y cuya iglesia fue convertida en santuario jansenista.
En Italia, el jansenismo fue interpretado como un movimiento renovador en contra de la influencia que la Iglesia ejercía sobre la sociedad italiana. El obispo jansenista de Pistoia y Prato, Scipione Ricci, congregó en Pistoia a un grupo de teólogos de entre los que destacaba el célebre Pietro Tamburini, y de esta forma dio comienzo el sínodo de Pistoia en 1786. Se formularon allí 85 propuestas de reforma, medidas que fueron toleradas por Roma hasta que la bula Auctorem fidei de Pío VI las condenó en 1794.

El jansenismo en España

El jansenismo español supone un problema complejo, pues se ha llegado a señalar que dicho movimiento no existió puesto que no hubo defensores de la obra de Jansenio en España; otros lo han circunscrito al galicanismo o al regalismo; se ha visto también como una manifestación de la Ilustración, e incluso se ha puesto en conexión con el erasmismo; para mayor desconcierto, los jesuitas acusaron de jansenistas a todos aquellos que consideraban enemigos con la finalidad de desacreditarlos y dotar al movimiento de sentido meramente político. En España se pretendió una renovación espiritual que se mantuviera dentro de los límites de la fe católica, denominada por ello “catolicismo ilustrado”, que pretendía otorgar privilegios al episcopado español e independencia respecto de Roma (el caso de las dispensas matrimoniales), además de renovar la teología pastoral, la predicación.
El jansenismo se vio impulsado en España por la amplia difusión que experimentaron, especialmente en Madrid, en la Universidad de Sevilla y de Salamanca y en diversos círculos eclesiásticos, tanto las actas del Sínodo de Pistoia, aun sin traducir, como la Constitución civil del clero , aunque condenada por Pío VI, con la que se facilitaba la elegibilidad de sacerdotes y obispos, se suprimían conventos y órdenes religiosas y los miembros del clero pasaban a ser funcionarios del Estado. Este renacimiento jansenista fue aprovechado en 1797 por Godoy para introducir cambios en el Gobierno: Jovellanos ocupó el Ministerio de Gracia y Justicia (relacionado con asuntos religiosos) y Mariano Luis de Urquijo fue subsecretario de Godoy en el Ministerio de Asuntos Extranjeros.
Urquijo publicó a la muerte de Pío VI un decreto que establecía las prácticas a seguir por la Iglesia española, se le concedían ciertos privilegios exclusivos de Roma, hasta que Pío VII hizo volver las aguas a su cauce: Urquijo fue destituido y la bula Auctorem fidei comenzó a tener vigencia en España, ya que Carlos IV no había permitido al inquisidor Lorenzana su promulgación, y así terminó el llamado “cisma de Urquijo”.
La influencia del erasmismo en la cultura del siglo XVIII español es decisiva para fijar el carácter específico del jansenismo en España, patente por la voluntad de divulgar las Sagradas Escrituras; trascendentales fueron en esta labor las obras de Joaquín Lorenzo Villanueva Estengo y la Biblia de Torres Amat; por otro lado, aparecen numerosas ediciones de autores del XVI, fray Luis de Granada, de León, Juan de Ávila, etc. En este campo destaca la figura de Mayans y Siscar, quien edita la Opera omnia de Luis Vives y la de El Brocense, el Diálogo de la lengua de Juan de Valdés, etc. y escribió la Vida de Miguel de Cervantes y Vida de Fray Luis de León, acompañada de la edición de su obra poética. Las ideas francesas fueron difundidas en España a través de los ensayos de Feijoo.
La otra gran preocupación jansenista en España, la renovación de la predicación, corrió a cargo del episcopado: Francisco Armañá, Felipe Bertrand, José Climent, Francisco Antonio de Lorenzana, Palafox, Miguel de Santander o Antonio Tavira y Almazán, quienes expresaron las ideas jansenistas mediante sermones. A pesar de pertenecer a la enemiga Compañía, José Francisco de Isla criticó también el estado de la predicación en Historia del famoso predicador fray Gerundio de Campazas alias Zotes . Es evidente que España estuvo fuertemente influenciada por el jansenismo, de tal manera que Jovellanos afirma en su Diario que “toda la juventud salmantina es Port-Royalista”.

Bibliografía

  • Miguélez, Miguel F., Jansenismo y regalismo en España. Datos para la historia.
  • Tomsich, Mª Giovanna, El jansenismo en España. Estudio sobre las ideas religiosas en la segunda mitad del siglo XVII.
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/jansenio.htm
http://www.enciclonet.com/articulo/jansenismo/#

martes, 13 de diciembre de 2016

HISTORIA DE LA VELA Y SU EVOLUCION


Este  articulo tiene la finalidad de hacer un recorrido històrico lo mas apegado a la historia, acerca de los cambios que tuvo la vela durante varios siglos y su confrontaciòn con las nuevas tecnologías marìtimas.  Sencilla en sus formas, complicada en la concepción de sus funciones, se convirtió de ser una herramienta necesaria en la aventura de conquistar el mar, a ser la viva imagen de la libertad, de sueños, de grandeza y hasta de conquista, se ha visto ligada a la ascensión de miles de figuras de personajes famosos y paìses que modificaron la historia y el mapa mundial, y que tambièn a algunos los acompaño en su derrota.
Utilizada por la mayorìa de las naciones del planeta, fuè llevada a lo largo de la historia  a una evolución vertiginosa adoptando cambios diversos, considerados como autènticos avances tecnològicos.
La vela desde el punto de vista de definición es una tela utilizada para proveer propulsión a las embarcaciones, utilizando la fuerza del viento.
Es parte del aparejo, el cual se entiende como el conjunto de palos, vergas, jarcias y velas. En su funciòn reciben la acometida de la fuerza del viento, la cual trasmiten en un impulso a las vergas y estas a su vez a los mástiles, acciòn que provoca una fuerza propulsiva sobre la embarcaciòn.
Los orìgenes de la vela no son del todo conocidos, diversos hallazgos arqueològicos nos llevan a ubicar el concepto primigenio de la vela en una de las civilizaciones mas antiguas del mundo, el antiguo Egipto, donde se ha ubicado su probable aparición durante el perìodo predinàstico, o llamado tambièn  arcaico hacia los años 3200 al 2700 a.c. , en excavaciones se han logrado observar en urnas de arcilla encontradas, representaciones de alguna embarcaciòn a vela navegando sobre la superficie del rio Nilo.
Estas embarcaciones presentaban en su aparejo un mástil central y una verga transversal donde se colocaba una vela cuadrada,  y se auxiliaba con dos remos en la aleta (parte lateral trasera) para dirigirlo. 
La vela mas antigua conocida es la vela cuadra, tambièn llamada redonda  (aunque no tiene relaciòn este nombre con su forma), que puede llegar a ser de forma trapezoidal. El tipo de vela cuadra, recibe el viento desde la popa, debido a su gran superficie y por su forma no es capaz de ceñir el viento, esto es navegar formando un àngulo menor a los 90 grados respecto a la direcciòn del viento.
En la antigüedad, en el periodo clàsico (del año 439-338 a.c. aproximadamente) estas naves seguìan dependiendo de remos para las travesías largas, pues con solo velas cuadras no podìan navegar contra el viento.  
Una de las naves mas sobresalientes en la era antigua de la vela fuè el trirreme; una nave que tenìa tres hileras de remeros en cada costado, cuya invenciòn se atribuye a los corintios en el siglo VII a.c., contaba con una vela cuadra en el centro, durante el siglo V a.c. fuè el tipo de embarcaciòn bèlica mas notable tanto en las flotas griegas como en las persas, tal como se detalla en el transcurso de la guerras mèdicas (490 a.c.), sin embargo los romanos en el siglo II agregaron una mejora al trirreme, consistente en una vela pequeña adelante, la vela cebadera, y otra mas sobre la vela mayor, la gavia, las velas se arriaban para cuando se entraba en combate, dejando la maniobra a los remeros durante la acciòn.
Estas naves eran gobernadas mediante dos espaldillas, un tipo de remo mas grande que el habitual, situados uno a cada lado del castillo de popa.
El drakkar, tambièn llamado langskip, otra embarcaciòn antigua remonta su aparición al comprendido entre los años 700 y 1000, fuè utilizada por escandinavos y sajones, fuè el icono militar de los escandinavos, eran embarcaciones largas estrechas y livianas, carecìan de cubierta, tenìan remos en casi toda su longitud, su movimiento lo propulsaban los remeros, llevaban un solo mástil situado hacia el centro de la nave y una vela rectangular grande, necesaria sobre todo durante travesías largas, casi todos los drakkars carecìan de cuadernas.
Estas velas las fabricaban de diversos materiales entre ellos lana, prueba del rendimiento de este tipo de velas es que se ha comprobado las incursiones de estas naves en el norte de Europa e incluso en Terranova en el continente americano. Los drakkars se clasificaban de acuerdo a su tamaño, construcciòn y categoría, los mas sobresalientes fueron el snekke, que era mas pequeño, podía tener alrededor de 17 metros de eslora. Los barcos dragòn, eran mas grandes y llegaban a tener tripulaciones de mas de cien hombres.
Desde el año 600 a.c. se ha documentado la presencia del junco posiblemente una de las embarcaciones a vela mas antiguas del mundo, y una de las pocas que aùn se mantienen en uso, el casco posee una popa corta y carece de quilla. Fueron las embarcaciones tipo del mar de China.  Desde el siglo I se tiene noticia del uso del timòn central y la brújula por los chinos. Gengis Kan y Kublai Kan los utilizaron en su intento de invadir al Japòn.
Los aportes de los chinos a la navegación a finales del siglo XI, provocò grandes cambios en la construcciòn de embarcaciones en Europa. El uso de navìos con varios mástiles se considera tambièn una aportación mas de los chinos.
En el afàn de poder navegar en contra del viento y como un evoluciòn de la vela, aparecen las velas triangulares tambièn llamadas latinas, de cuchillo o àuricas, estas permitìan entonces ceñir el viento, lo cual permite navegar en contra de la direcciòn de este, en ángulos menores a los 90 grados, inclusive llegando hasta los 45 grados.  
Se cree que el origen de la vela triangular data del siglo III, en el océano Indico, aunque no es del todo conocido.  La vela latina posiblemente fuè de origen àrabe o polinesio, de ahì se deriva la llamada vela latina mediterrànea y  vela latina de las Bermudas o bermudina.
En el siglo XIII la vela latina es de uso comùn en el Mediterràneo y debido a la influencia nòrdica se presenta una corriente del uso de la vela cuadra nuevamente.
A partir del siglo XIII; se hace notorio cada vez mas la construcciòn de navíos mas de un mástil. La Coca embarcación que existiò durante cinco siglos (XIII-XVIII) usaba al principio una sol vela cuadrada, llegando a alcanzar hasta cuatro mástiles en el siglo XVIII, con velamen siempre cuadrado.
Durante el siglo XV se hace cada vez mas habitual en Inglaterra el buque de dos y tres palos, al principio la disposición de los mástiles era muy cerca de la proa y la popa y solo llevaban velas cuadradas. Este hecho fuè evolucionando el tamaño de las velas y el nùmero de los mástiles llegando a ser usuales los barcos de tres mástiles. La vela latina fuè la primera vela de cuchillo en el mundo, llegando  ser muy popular tanto en el Mediterràneo como en Oriente medio.
El jabeque, embarcación considerada como una evolución del Dromòn bizantino y  la Galera, fuè una nave de aparejo totalmente latino,  que la hacìa àgil en la maniobra, siendo utilizada frecuentemente por pirtatas y corsarios.


Modelo de jabeque de la Real Armada española (s. XVIII). Núm. de catálogo: 367. Museo Naval de Madrid.


Otro navìo de aparejo latino fuè la galera medieval con dos mástiles que conservaban los remos, efecto que facilitaba los abordajes o para cuando habìa viento escaso. La evolución de la vela triangular en manos de los holandeses que llegaron a ser potencia marìtima mundial en el siglo XVI, desembocò en una nueva modalidad adecuada para navegar con pequeños buques en canales y rìos, inclusive en costas  poco profundas, siendo una nueva vela de cuchillo;  la vela de estay o vela tarquina o de abanico, siendo esta ultima una vela de forma rectangular , fija al mástil por uno de sus lados y una vara diagonal para extenderla.  Se usò  tambièn en grandes embarcaciones, apareciendo en estas  hasta finales del siglo XVII.
La carabela es considerada como la antepasada de los veleros de tres mástiles, era ligera, alta y larga hasta 30 metros de eslora inclusive. Usaba aparejo redondo o latino, tres màstiles una cubierta y castillo de popa elevado. Esto le permitìa soportar viajes a travès del Océano, fuè utilizada tanto por españoles y portugueses.  Fuè diseñada en la escuela de navegación de Sagres en Portugal, fundada por Enrique el Navegante en el siglo XV. En un principio las carabelas fueron concebidas como embarcaciones pesqueras,  evolucionando su uso después para la carga y la exploraciòn.
Hay dos tipos de carabelas; la latina que lleva solo aparejo latino y las carabelas redondas que llevan en el mástil de proa vela cuadra, este tipo de embarcación requerìa mas destreza en su manejo que las embarcaciones comunes de la edad media como la carraca o nao, embarcación de aparejo redondo y alto bordo.
Cristóbal Colòn, emprendiò su famosa  odisea; en busca de “las Indias”, que culmina al pisar suelo americano el 12 de octubre de 1492.  A bordo de la una Nao, La Santa Maria, como nave capitana de la expedición y las carabelas La Niña y La Pinta, que eran carabelas latinas. Ya en la etapa posterior al descubrimiento de Amèrica en el siglo XVI; las carabelas fueron cayendo en desuso.
En este momento se gesta una evoluciòn en el estilo arquitectónico de los navìos, dando lugar al galeòn que es una derivación de la carraca, pero con la velocidad similar a la carabela. Los galeones eran mas elegantes, mas grandes y con mayor capacidad de fuego siendo esta transición un fenómeno de tecnología para la època.
Durante el siglo XVI, los navìos aprestaron una vela mas encima de la gavia, el juanete y a principios del siglo XVII, se agrega otra vela mas al bauprès la sobrecebadera, siendo esta sustituida cièn años mas tarde por otra mas efectiva, el foque (todas las velas triangulares que se amuran en el bauprès y sus botalones ).
Durante el siglo XVI surgieron dos tipos de galeones; el español que era de mayor tamaño y el inglès. Estos tuvieron la oportunidad de enfrentarse cuando Felipe II de España  decide atacar Inglaterra con la “Grande y Felicìsima armada”, tambièn conocida como  la Armada invencible; siendo uno de los mas notables galeones el San Martín, buque insignia, estos galeones ya combinan  velas cuadras y triangulares.


Grabado de un galeón español.

La evolución de los galeones trae consigo cambios importantes en las velas, tanto en su nùmero como en el tamaño y la  modalidad de agregar velas triangulares entre los mástiles.
En el siglo XVIII; el aparejo se hace mas funcional, para tomar rizos efectivos a las velas, mayor prestancia para ceñir etc. A fines del siglo XVIII se empieza a usar una cuarta vela sobre el juanete, llamada sobre juanete. Terminando este siglo la navegación a vela es mas compleja; pues se utilizan mas aparejos, mayor nùmero de mástiles que van de dos hasta siete en algunos veleros.
La mayor parte de los navìos de lìnea y fragatas ya presentaban sobre todo aparejo redondo, añadiendo velas triangulares en los palos de mesana y bauprès. El mayor navìo de linea en el mundo fuè  el Santìsima Trinidad,  construido en la Habana Cuba en 1769. El navìo de linea desapareciò de las armadas en la primera mitad del siglo XIX.
Uno de los veleros mas eficientes durante este siglo XIX fuè el clipper cuyo nombre deriva de clip, cortar o recortar, quizà le quedò el nombre por su lìnea estilizada o por acortar las distancias.  Creando un cambio radical en el diseño naval en la dècada de 1830,  es desarrollado en Escocia un nuevo concepto para realizar un barco mas ràpido movido a vela, este cambio le hizo tener cierta ventaja frente al barco de vapor.
Sin embargo a fines del siglo XIX y con la apertura del canal de Suez y la disminución de la distancia en la ruta Londres Shangai, propinò a estos veleros el golpe que vendrìa a considerarlos anticuados y obsoletos. Uno de los mas conocidos de estos barcos es el Cutty Sark que fuè construido en 1870.
Después de tanta grandeza en la navegación a vela, aparece la màquina de vapor que vendrìa sustituir los aparejos tradicionales. Con el tiempo la propulsión mecànica  se hizo cada vez mas barata y durante los acontecimientos de la primera guerra mundial, los costos de jarcias y lonas aumentaron de tal forma que la agonìa para los veleros no duro mucho, terminando asì una de las glorias de la navegaciòn  mundial,  la era de la vela.  
Muchas gracias a D. Jorge Yahuaca.

http://www.biomanantial.com/historia-las-velas-a-230-es.html
http://www.todoababor.es/datos_docum/MV/primeraparte/navioMV.jpg
http://www.todoababor.es/articulos/ev-vela.htm
http://palma.aceitescomestibles.com/index.php?option=com_content&view=article&id=135:resena-historica-de-las-velas-&catid=28:velas&Itemid=54
http://www.lamagalquilerbarcosgrecia.com/los-barcos-atraves-de-la-historia-el-drakkar-vikingo/
http://www.amonra.cl/velas_historia.html

jueves, 8 de diciembre de 2016

SIR WILLIAN WALLACE..."EL CORAZÓN VALIENTE" Y EL POEMA DE BLIND HARRY


Caballero escocés de ascendencia galesa, uno de los héroes medievales de Escocia. Desde 1297 dirigió la insurrección contra Eduardo I de Inglaterra, que había usurpado el trono escocés. Fue derrotado en Falkirk , pero continuó la lucha hasta que fue capturado y ejecutado en Londres . Es el representante por antonomasia del espíritu escocés de independencia, motivo central de su vida, causa de su muerte y razón de su salto a la posteridad.
La mayoría de las referencias a su vida proceden de un poema épico escocés de la segunda mitad del siglo XV, The Wallace, atribuido a un desconocido Enrique el Juglar, también llamado en ocasiones Enrique el Ciego; el tono del poema, encendidamente antibritánico y contrario a la dominación inglesa, presenta a la nobleza escocesa como un estamento excesivamente anglófilo y corrupto, un rasgo visible en el siglo XV pero no en la época de Wallace, lo que evidencia su contaminación histórica.
Durante el reinado de Alejandro III,Escocia vivió una época de paz y prosperidad que se tradujo en un crecimiento económico del reino. Pero a su muerte, las tensiones larvadas entre los dos linajes más importantes de la aristocracia escocesa, los Bailleul y los Bruce, estallaron con violencia. La heredera del trono de Alejandro era su nieta, la princesa-niña Margaret, conocida como la "dama de Noruega", por lo que un consejo de regencia se hizo cargo del gobierno. El rey de Inglaterra, Eduardo I, intentó aprovechar la coyuntura para anexionarse Escocia, casando a la "dama de Noruega" con su hijo y heredero, el futuro Eduardo II. Pero la inesperada muerte de la princesa Margaret frustró el plan, dando lugar a las disputas de los clanes escoceses por el trono. Eduardo de Inglaterra se erigió como árbitro de la cuestión, pero también dispuso que un numeroso ejército se aprestase a tomar posiciones en Escocia. Antes de que la situación se le escapara de las manos, Eduardo decidió recurrir directamente a la fuerza de las armas e invadió Escocia en 1296.
En este contexto se inicia la leyenda de William Wallace. Segundo hijo de Malcolm Wallace, un rico terrateniente con propiedades y rentas en el condado escocés de Ayrshire, la primera mención a su actividad como guerrillero lo sitúa en la villa de Ayr, capital del condado, donde Wallace, junto a unos cuantos de sus bandoleros, atacó en 1296 el destacamento inglés destinado en el condado y asesinó a un gran número de soldados. Apenas un par de días más tarde fue capturado por las fuerzas realistas y encerrado en prisión; según unas fuentes una multitud lo liberó de la mazmorra, mientras que otras prefieren indicar que su astucia le sirvió para evadirse de la cárcel. A partir de entonces William Wallace comenzó a reclutar y a enseñar las artes de la guerra a todos aquellos que quisiesen luchar contra la dominación inglesa.
Al parecer, en mayo del año siguiente, Wallace asesinó al responsable de la muerte de su padre, lo que convirtió a él y a sus seguidores en proscritos buscados por la justicia no ya inglesa, sino también escocesa. De hecho, en estos primeros momentos de lucha, William Wallace y sus soldados eran únicamente un grupo de bandoleros. Lo que acabó por definir al propio guerrero y a sus inusitadas tropas fue que uno de los más importantes caballeros del país, sir Andrew de Moray, se uniese a su causa en agosto de 1297. El contingente de ambos, comandado militarmente por Wallace, se dirigió ese mismo mes al inexpugnable castillo de Stirling, importantísimo enclave estratégico escocés que había sido presa fácil de Eduardo I en la primera oleada invasora. Utilizando al parecer la astucia, las tropas inglesas del conde de Surrey cayeron derrotadas y Wallace se hizo con el castillo.
La popularidad de ambos guerreros (pero especialmente de Wallace, mucho más carismático que sir Andrew) fue en constante aumento. Las noticias no parecían incomodar a los consejeros de Eduardo I, quienes consideraban a Wallace un simple bandolero. Pero en octubre de 1297, Wallace invadió Inglaterra por Northumberland y Cumberland, en una cruel expedición de rapiña, saqueo y devastación. El pueblo escocés comenzó a venerar a Wallace, lo que abrió las puertas a una alianza con el resto de los nobles, y el rey inglés, Eduardo I, tuvo plena conciencia de que se enfrentaba a un enemigo real.
Los linajes escoceses que aspiraban al trono, sin embargo, se aprovecharon de la popularidad de Wallace para sus propios intereses. En diciembre de 1297, John Bailleul lo armó caballero, con toda la solemnidad inherente a este tipo de ceremonia, y lo nombró guardián del reino y gobernador en nombre de los Bailleul, legítimos monarcas. Los Bruce, enemigos de los Bailleul en el acceso al trono escocés, parecían perder posiciones. Por el lado inglés, la reacción fue la esperada: un ejército aún mayor que el anterior, al frente del cual estaba el propio Eduardo I, invadió Escocia el 3 de julio de 1298.
Ya sin la ayuda de sir Andrew de Moray, que había fallecido el año anterior, Wallace hizo frente a la nueva invasión. Pero la caballería ligera de los escoceses no pudo hacer nada ante los arqueros ingleses, que utilizaron flechas de fuego para sembrar el pánico entre el enemigo: los hombres de Wallace fueron derrotados en la batalla de Falkirk, el 22 de julio de 1298. El propio Wallace logró huir a duras penas y se escondió durante varios días en la soledad de unos bosques cercanos; durante varios meses se pensó que había sido uno de los cinco mil escoceses muertos en la batalla. Eduardo I, no contento con ello, volvió a invadir la zona norte y noreste de Escocia, en la que sólo los Bruce resistieron.
Aunque los pormenores de su vida entre 1299 y 1303 son confusos, es evidente que Wallace viajó a Francia, donde, tras entrevistarse con Felipe el Hermoso, trató de lograr una extensión de la Auld Alliance entre Escocia y el país galo, con el objeto de que los franceses prestasen ayuda militar y sobre todo económica contra la invasión inglesa. Parece históricamente cierto que Wallace viajó además a Roma, donde fue recibido por el papa Bonifacio VIII, y a Noruega, donde, recordando los vínculos entre ambos reinos debidos a lady Margaret, solicitó la ayuda de Haakon VII. Todos los esfuerzos fueron vanos, ya que, con el tratado de París, firmado en 1303 entre Felipe el Hermoso y Eduardo I, Francia e Inglaterra sentaron las bases de lo que se suponía una próspera paz. Wallace, oculto en un barco de mercancías francés, volvió a Escocia después de atravesar toda Inglaterra, con el fin de organizar la resistencia.
La reconquista, en 1304, del castillo de Stirling por parte de las tropas inglesas hizo que la mayoría de los clanes nobiliarios escoceses se aprestase a firmar un tratado de paz con Inglaterra. Pero Eduardo I se negó hasta que no se le entregase a William Wallace, con quien la justicia británica tenía pleitos pendientes y al que, para menoscabar su popularidad, nunca le reconoció más status que el de bandolero. Ello condujo necesariamente a la traición: el 5 de agosto de 1305, Wallace fue arrestado en su escondrijo cercano a Glasgow y conducido a la famosa Bloody Tower de Londres, prisión para delincuentes comunes. Condenado como culpable de alta traición a la Corona, fue ejecutado en Londres el 23 de agosto de 1305. La ejecución de Wallace fue desmesuradamente cruel incluso para aquellos tiempos; había de servir de escarmiento a todo un pueblo y a sus sentimientos de independencia.
 William Wallace,pasó en poco tiempo de ser el segundo hijo de un noble menor a ocupar la regencia de Escocia. No obstante, la fuerza de su leyenda todavía eclipsa al personaje histórico. Descubrimos al hombre que se esconde detrás el mito.Es considerado el héroe nacional y símbolo de la libertad del país. Aún así, la leyenda del caballero escocés, nacida a raíz de un poema de Blind Harry a finales del siglo XV y proyectada en el mundo por el film Braveheart, dista mucho la realidad histórica.

El 18 de marzo de 1286, Escocia se tuvo que despedir de un largo y próspero reinado debido a la muerte de Alexandre III, que poco después perdería a todos sus descendientes.Ante el riesgo de guerra civil, los nobles escoceses pidieron al rey inglés, Edward I, que arbitrara para nombrar un monarca en el Estado vecino. El Plantagenet aprovechó la oportunidad para aplicar una política claramente intervencionista sobre Escocia.
De hecho, coronó al anglonormando John Balliol rey de Escocia, obligándolo a jurarle vasallaje. Pero John I no tardó mucho en retirarle formalmente la fidelidad. Fue el pretexto que necesitaba el Plantagenet para iniciar una invasión del reino vecino en marzo de 1296.
Wallace tenía entonces unos 26 años. Como hijo pequeño de una familia noble, sólo le correspondía por su rango el usufructo de algunas tierras de su hermano mayor. Pero este joven ambicioso aspiraba a mucho más.
Así, empezó a liderar a un pequeño grupo de hombres de armas que realizaban emboscadas a destacamentos ingleses en el condado de Ayrshire, en la parte central de la costa oeste.
Braveheart ha popularizado una imagen de William Wallece que no tiene nada que ver con su apariencia real. La película de Mel Gibson viste al personaje con el kilt, la típica faldilla escocesa, que surgió a finales del siglo XVI.
Wallace vistió como un caballero europeo de la época: con gambesón, cota de malla, almófar, vesta, yelmo cerrado, espada de una mano y escudo triangular. A medida que ascendió socialmente, su equipamiento militar fue sofisticándose, de la misma manera que lo hizo su vestuario civil.

Batalla de Stirling

William Wallace acabó convirtiéndose en el líder de la revuelta en el centro de Escocia. El muchaco que aspiraba a algo más que ser un noble menor, estaba consiguiendo hacerse un renombre.
La jugada maestra fruto de su gran habilidad política fue (como ya nombré anteriormente) la alianza con Andrew Murray, heredero del condado de Moray y líder de la revuelta en el norte de Esocio. Andrew pertenecía a una familia rica e influyente. Para Wallace, era la llave para conseguir el apoyo de la alta nobleza, que veía con recelo el meteórico ascenso de un noble menor.
Así, en septiembre de 1297, Wallace y Murray unieron sus ejércitos y se dirigieron hacia Stirling. Esta ciudad real tenía una importancia estratégica primordial, puesto que su paso por el río Forth conectaba el norte y el sur del reino.
De hecho, el Forth divide la llanura de Stirling, quedando a un lado el castillo encaramado a la colina donde se concentraban las fuerzas inglesas. Ante la presencia del ejército rebelde al otro lado del río, los hombres de Eduard I empezaron a desplegarse pasando por un puente de madera muy estrecho que sólo permitía el paso de dos líneas de caballería.
Un gran error estratégico aprovechado por Wallace y Murray, que decidieron atacar cuando sólo había cruzado un tercio del ejército inglés. Los schiltrons, las típicas formaciones escocesas de lanceros, empujaron a la vanguardia contra el meandro del río. Tuvieron que escoger entre morir ahogados o ensartados por las lanzas enemigas.
Pocos días después de la victoria, Wallace y Murray fueron nombrados Guardianes de Escocia, cargo correspondiente a la regencia debido a que John I había sido forzado a abdicar y estaba en el exilio.
Pero no todo sucedió como Wallace había planeado. Pocas semanas después de la batalla de Stirling y de la muerte de Andrew Murray debido a las heridas de guerra, su continuidad en el cargo dependía exclusivamente de su éxito militar.Es por ello que tomó rápidamente la iniciativa en este ámbito. Así, en octubre de 1297 el Guardián de Escocia hizo varias incursiones en el norte de Inglaterra, arrasando y saqueado todo a su paso.
El rey inglés no se quedó de brazos cruzados precisamente. Eduard I reclutó un gran ejército y durante el 1298 volvió a invadir Escocia.
Wallace quería evitar una batalla abierta ante unas tropas muy superiores en número. Su intención era hacer asaltos por sorpresa para forzar su retirada. Pero la mañana del 22 de abril de 1298, los ingleses descubrieron su posición y no tuvo más remedio que prepararse para la batalla.
Esta vez, William optó por un planteamiento estático de sus formaciones de lanceros, una decisión que lo condenó a fracaso. Y es que los soldados escoceses no pudieron hacer nada contra la lluvia infernal de flechas que dispararon los más de 5.000 arqueros.
La derrota de Falkirk dinamitó todo el crédito Wallace, dimitiendo de manera inmediata de su cargo de Guardián de Escocia. Pero William no se rindió. Decidió recorrer varios reinos de Europa para conseguir apoyos para la causa escocesa, aparentemente sin mucho éxito.
En 1305, Edward I obtuvo su regalo más preciado: la captura de William Wallace, que fue condenado a muerte.
Blind HarryHary o Henry the Minstrel, es reconocido como el autor de "The Actes and Deidis of the Illustre and Vallyeant Campioun Schir William Wallace". Este fue un largo poema que relata la vida de William Wallace, el luchador por la libertad de Escocia, escrito alrededor de 1477, 172 años después de la muerte de William Wallace.
Blind Harry aseguró que su trabajo se basó en un libro escrito por el Padre John Blair, el amigo de infancia de William Wallace. Este libro no se ha visto en los tiempos modernos y puede que nunca haya existido; atribución del poeta de su historia a un texto escrito puede haber sido un recurso literario, y muchos críticos contemporáneos creen que los actos y hechos se basa en la historia oral y las tradiciones nacionales de patria de Blind Harry.
Elspeth Rey sostuvo que a pesar de las imprecisiones, la representación patriótica y nacionalista de Blind Harry era garantizar la reputación de William Wallace y seguirle como un héroe. Robert Burns reconoció su deuda con Harry, que incorpora los siguientes versos de Wallace (de Harry) en su propio poema de Robert Bruce a su ejército en Bannockburn (Escocia, wha hae wi 'Wallace Bled)

El poema (conservado en un manuscrito único, de fecha 1488, en la biblioteca de los abogados, Edimburgo) se divide en once libros y corre a 11.853 líneas. Sus méritos poéticos son pocos, y su precisión histórica es fácilmente impugnada. Tiene el interés formal de ser una de las primeras, sin duda, uno de los más extensos documentos en verso escrito en cinco escoceses-acento, o heroica, coplas. También es la primera obra excepcional que revela que el hábito de Scotticismo que cogió tan fuerte de la literatura popular del Norte en los próximos años de conflicto con Inglaterra. A este respecto, está en marcado contraste con todos los versos patrióticos de la anterior y la literatura contemporánea. Esta actitud de los Wallace tal vez puede ser aceptada como una prueba que corrobora del ambiente humilde y el sentimiento popular de su autor. El poema debe su reputación mundial con posterioridad a su recurso de casación a este sentimiento y no a su calidad literaria. Por otra parte, hay elementos en el poema, que muestran que no es del todo la obra de un Crowder pobres, y éstos (en particular las referencias a las autoridades históricos y literarios, y reminiscencias ocasionales de los trucos literarios de la escuela escocesa han chauceriano) inclinado a algunos a la opinión de que el texto, como lo tenemos, es una versión editada de la áspera songstory trovadores. Se ha sostenido, aunque de ninguna manera concluyente, que el editor "era John Ramsay, el escriba del manuscrito de Edimburgo y del manuscrito compañero de Edimburgo de los Brus por John Barbour.
http://revistadehistoria.es/sir-william-wallace/
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/w/wallace_sir_william.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Blind_Harry